Progresista neoliberal, hazte entender

La globalización ha permitido, a muchas personas, acceder a todo tipo de información, contenido multimedia, artístico, literario, sensacionalista, etc. Las noticias que suceden al rededor del mundo pueden llegar a nuestro saber con solo disponer de un plan de internet. Ya no necesitamos prensa impresa aunque hay quienes por nostalgia o comodidad, prefieren el medio análogo de informarse.

Lo anterior dicho es una introducción apropiada para hablarte del tema de hoy: "mentes progresistas", personas con una ideología, una filosofía que va enfocada a cambiar todo tipo de conservadurismo opresor, patriótico, hipócrita, anticuado, inapropiado al contexto actual. Todo esto resume que se deben cumplir los derechos de todas las personas que habitamos en este planeta independiente de su sexo, afinidad sexual, creencia o posición social. Toda la información que han recibido de su entorno, sus experiencias visuales y preferencias personales crean una frustración en la mente del progresista que le insita a "cambiar" el sistema, cambiarlo todo.

A veces pienso si esta pugna es totalmente honesta y encaminada al beneficio de todas y todos o ¿acaso es una medio para desahogar su frustración?
La respuesta a estas cuestiones es ambigua y se debe analizar por individuos más no por el conjunto progresista total.

Ecuador es un país subdesarrollado (o en vías de desarrollo, llámalo como desees) con una cultura pobre, tradiciones arcaicas. El teatro político que se vive y las leyes controversiales que se discuten en la asamblea dan el paso para que los ciudadanos opinen en sus tertulias. Quizás en algún grupo de amigos un camarada exprese su oposición ante la idea de que parejas homosexuales adopten un niño mientras otro integrante lo contrapuntee con un sin número de frases como:

"...cada quien tiene derecho a elegir que quiere para su vida"
"...no seas cerrado"
"...también tienen derecho a formar una familia"
"...tienen toda la capacidad de críar un niño"

Y todo lo expresado tiene sentido, pero en la mente de cada quien. Ninguna cosas que diga el uno puede hacer cambiar al otro de opinión. Discutir sobre estos temas acalorados no lleva a ningún lugar, sólo es un inútil desperdicio de energía. Es como un barcelonista y un emelecsista discutiendo por cuál es el mejor equipo. Cada quién defenderá lo que cree, cualquier soliloquio resultará ineficiente porque NO PODEMOS CAMBIAR LA MENTE DE LOS DEMÁS.

Los progresistas no van meramete a defender los derechos de las comunidades LGBT, también proponen que el patriotismo es una tontería, "vaya crea en su dios que aceptó el holocausto",  que el fútbol no debe crear odio ni caos en los hinchas, que el sistema de educación es un medio opresor que no permite florecer las capacidades del individuo, no ser esclavos de este sistema capitalista que nos oprime, vivir la vida a tu gusto, la moral para otro lado, anarquía.

Yo me pregunto, ¿en dónde viven? quizás los smarthphones que usan para publicar sus pensamientos no les recuerdan que también son parte del sistema, que compraron ropa en bershka y que la cerveza que beben los fines de semana aporta a la decadencia de una sociedad gustosa por celebrar. A mi me encanta la cerveza.

Me he fijado, en mi círculo de amistades, que las personas que tienden a tener un pensamiento progresista, siempre diferente,  tienen una posición económica estable, por no decir que son "de plata".
Y obviamente si desde pequeño tuviste todo lo material que necesitabas, tu propio cuarto y acceso a todo tipo de información llegas a un punto de hostigarte de tanta comodidad y pensar en un cambio. "No, esto ya no debe ser así". Por esos optas por una vida profesional encaminada al arte, la cultura, donde el sistema no "te oprima" para ser quien no quieres ser. Aconsejas a los demás dejar esa carrera que no le gusta porque es un derecho el que siga lo que lo apasiona pero en estos tiempos, ese pensamiento sólo queda para los progresistas.

Quienes nacimos sin pan bajo el brazo y compartimos cama con los hermanos hasta pasada la pubertad sabemos lo difícil que puede llegar a ser el vivir en una sociedad que se mueve a base del dinero.
Y no nos podemos tomar el libre camino de seguir un sueño quizás pasajero o una crisis existencial de juventud, porque somos conscientes de que el cambio debe darse por nosotros, para brindar una mejor calidad de vida a nuestra familia y el sacrificio es inminente.

Sigue tus sueños, sigue tus pensamientos, qué fácil decirlo para quien tuvo todo servido en bandeja de plata. La próxima vez que pienses meter a la fuerza tus ideologías a otra persona piensa primero. "¿cómo sería el mundo si todos pensaran como yo? Pero honestamente, con tus cualidades y defectos, ¿será la sociedad que todos quieren? Aburrido verdad, el puntos está en tener material para debatir, respetando la opinión ajena.

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